sábado, 27 de septiembre de 2014

Crónica VII Histórico La Centinela

César Barreto obtiene una cómoda victoria.

El pasado sábado 20 de septiembre se celebró el VII Histórico La Centinela, penúltima prueba del campeonato de históricos de Granabona. La prueba contó con 25 inscritos de los cuales 23 tomaron la partida en los 12 tramos que la organización dispuso.

El primer bucle finalizó con el Subaru Impreza de César Barreto en primera posición, a 6 segundos se situaba el Peugeot 205 de José Delgado y a 10 más Mati Krzysiek y su Porsche 959.
En cuarta posición provisional se colocaba Ione Cabrera con su Porsche 959, primer clasificado infantil, aventajando por mucho a Pedrito Revilla y José Dorta, pilotos que rodaban en el mismo segundo y también a bordo de sendos 959, mientras tanto, en quinto lugar y liderando la tracción trasera, se situaba Heiko Mehn a bordo de su Renault Alpine, le seguían el Lancia 037 de Carlos Acosta y el Ford Sierra de Juan Carlos Barbuzano en cuanto a los trasera se refiere.

 
Subaru de César Barreto
Peugeot 205 de José Delgado



La segunda pasada reforzó el liderato de César Barreto, aventajando en 16 segundos a José Delgado, que a su vez aguantaba la segunda posición 6 segundos por delante del Subaru de Carlos Gorrin. En cuarta posición se situaba la fémina Nayra Hernández con su Porsche 959 y quinto Ione Cabrera, que aguantaba la lucha por la general y mantenía el liderato de la categoría infantil ante José Dorta y Juanito Revilla, que con su Subaru Impreza adelantaba a su hermano. En cuanto a la tracción trasera, Heiko Mehn y Carlos Acosta perdían posición ante el Porsche 911 de Carlos Lobato.


Lancia 037 de Carlos Acosta

Porsche 911 de Carlos Lobato


La última etapa daba la victoria a César Barreto, premio obtenido tras dominar la prueba de principio a fin, Carlos Lobato culminó su remontada para colocarse en la segunda posición y Mati Krzysiek recuperaba el tercer puesto que obtenía en la provisional.
José Villa y su Audi Quattro se situaban como el tercer 4x4, por su parte Heiko Mehn mantenía la segunda posición entre los trasera y Carlos Acosta veía como en el último momento el BMW M3 de Zeben Cabrera le adelantaba.
Ione Cabrera también hacia suya la categoría infantil desde el primer tramo, Juanito Revilla adelantaba a José Dorta por medio segundo, robándole así la segunda posición en una bonita pugna que duro casi toda la prueba.


Podium General

Lancia Delta S-4 de Angel Martín

Ford Escort MKII de David Hortet

Agentes vigilando el correcto uso de los tramos de enlace



miércoles, 10 de septiembre de 2014

Acondicionar trencillas para sucio

De las cosas a tener en cuenta a la hora de enfrentarse a un tramo sobre superficie de sucio, hay una que siembra temores por encima del resto, los problemas eléctricos, y es que si no te han fallado las trencillas, no has corrido sobre sucio.
Algo tan sencillo como las trencillas, puede arruinar la tarde si no han sido correctamente acondicionadas. Dicho así, parece que sea necesario un máster al efecto, pero lo básico no nos ocupará mas que unos pocos segundos.

Unas trencillas bien deshilachadas evitan en gran medida un mal contacto entre éstas y el carril metálico, así que lo primero que haremos será buscarnos un alfiler, chincheta o instrumento similar para éste efecto.

Guía estándar y material a utilizar
Procedemos al deshilachado, esto es: Romper poco a poco el entrelazado que trae originalmente, desde la punta hasta alcanzar una cuarta parte de la trencilla.

Ya tenemos la primera casi lista


Trencillas deshilachadas
Comparación con unas de origen


Para darle forma podemos ayudarnos de unas pinzas o simplemente con los dedos, un ejemplo sencillo y eficaz es el siguiente: Cogeremos 2 o 3 mm desde la punta y doblamos en un ángulo de entre 60° y 90°, et voilà.

Ya deshilachadas y con forma

Comparación con unas de origen

Otro factor a tener en cuenta, es que para sucio las trencillas deben estar secas, los aditivos suelen dejarlas aceitosas y si no queremos amasar algo en la parte delantera de nuestro coche, es mejor limpiarlas en seco. Una brocha, un lápiz de fibras o un simple cepillo de dientes nos servirá.

Después de esto, solamente queda montar la guía en el coche y a disfrutar.